Miedo y asco en Mestalla


Como decimos por aquí: no tenim remei. A veces pienso que lo que ocurre en València va en nuestro ADN. Somos una falla en combustión constante, y es que tengo 27 años y no recuerdo más de un par de años seguidos de tranquilidad por la acequia de Mestalla. Y sí, a veces esa misma falla la ha quemado el mismo aficionado harto de los “murciélagos jefes” que se han dedicado a sacar la sangre a nuestro sentimiento, otras veces por simple soberbia y aires de grandeza. Y digo “murciélagos jefes” porque hasta hace unos años, fueron los de “aquí” los que nos condujeron a una de las crisis más severas que ha vivido este club a nivel económico y social, que parece que últimamente eso se les ha olvidado a algunos aficionados y periodistas, incluyendo a expresidentes, como el señor Roig -que de roig no te res-. El valencianismo es de mecha corta y parece ser que de memoria también, pues ya no se acuerda que la burguesía valenciana en el palco (conviviendo tranquilamente con sus amigos los neonazis en la grada, por cierto), fue la que convirtió al VCF en una SAD para llevárselo crudo, que después de ventas millonarias de jugadores, de ganar títulos y de dos finales de Champions llevaron a nuestro club al borde de la desaparición.

Ahora me gustaría haceros una pregunta, si todo esto ya pasaba con los de aquí, ¿qué esperabais que iba a pasar con un propietario multimillonario de Singapur que ha aparecido una vez en un lustro? Hasta ahora en Mestalla estábamos acostumbrados a chupópteros capitalistas locales, pero el imperio asiático es otro mundo, otra forma de actuar más autoritaria y sin ningún tipo de arraigo social o cultural, lo que no le impide hacer y deshacer a su antojo. Para hacernos una idea: hasta la llegada de Lim habíamos sufrido un tipo de capitalismo local corrupto que tiraba de amiguismos políticos para llevárselo en billetes de cien, que veían el fútbol como un negocio pero que tenían esa obligación de quedar bien y con la necesidad de mantener una reputación social delante del valencianismo. Eso se acabó, ahora lo que tenemos instalado es un capitalismo imperialista con una forma más autoritaria de funcionar y sin ningún tipo de atadura cultural o social, sin necesidad de ser un “queda bien”, y que ven el fútbol como un negocio también, pero a una escala muy superior que los anteriores.
Y el valencianismo todo esto lo hemos permitido por indiferencia unos, y por ignorancia otros, que quede claro.

Por tanto, quizá el problema no es el “indio”, como le llaman a Murthy los racistas que intentan aprovecharse de la situación, tampoco Marcelino contestando mal a su jefe como dicen otros. Señores y señoras, hay que analizar el bosque, no el árbol caído. Quizá el problema es el fútbol negocio y las SAD, quizá el problema es darle a un tío todo el poder de hacer lo que le plazca con un patrimonio cultural de los valencianos, quizá el problema es el capitalismo. Y da igual que capitalismo sea, si el de Roig o el de Lim, nos van a joder igual.

Y en medio de todo esto, miles de murciélagos auténticos dejándonos la pasta en abonos, camisetas, viajes, tiempo e incluso la salud, luchando por transformar el VCF en un club con unos valores por lo que sentirnos orgullosos.

SOM I SEREM EL VALÈNCIA.

AFC                                                                                                                

València 13/09/2019

Comentarios

Entradas populares de este blog

Les misèries del futbol i crida al valencianisme